DOSSIER – Kant: el conocimiento, el tiempo y los límites de la razón
DOSSIER – Kant: el conocimiento, el tiempo y los límites de la razón
1. Introducción contextual
Immanuel Kant (1724–1804) revolucionó la filosofía con su Crítica de la razón pura (1781/1787). Su pregunta central fue:
👉 ¿Cómo es posible el conocimiento?
Para responder, Kant buscó un camino intermedio entre el racionalismo (Descartes, Leibniz: la razón basta para conocer) y el empirismo (Hume: todo conocimiento deriva de la experiencia).
Su solución fue la llamada “revolución copernicana” en filosofía: no es el conocimiento el que debe ajustarse a los objetos, sino los objetos los que aparecen bajo las condiciones de nuestra mente.
2. Espacio y tiempo como formas de la sensibilidad
“El espacio no es un concepto empírico derivado de experiencias externas. Porque para que ciertas sensaciones sean referidas a algo exterior a mí […] debe ya encontrarse a priori como fundamento la representación del espacio.
El tiempo no es algo que exista en sí mismo, ni algo que sea inherente a las cosas como una determinación objetiva, y que por ello subsista si se abstrae de todas las condiciones subjetivas de la intuición. El tiempo no es más que la forma del sentido interno, es decir, de la intuición de nosotros mismos y de nuestro estado interior. Porque el tiempo no puede ser una determinación de fenómenos externos; no pertenece ni a una figura, ni a una posición, etc., sino que determina la relación de las representaciones en nuestro estado interno. […]
El tiempo es, pues, una condición subjetiva de la intuición (junto con el espacio), bajo la cual nos es necesariamente dada toda experiencia.”
(Kant, 2009, pp. 82–83).
Nota: Kant sostiene que espacio y tiempo no son “cosas” ni “propiedades del mundo externo”, sino formas de nuestra sensibilidad: filtros inevitables que estructuran toda experiencia posible.
3. Fenómeno y noúmeno
“Entiendo por fenómeno el objeto de una intuición sensible. Si abstraigo de nuestro modo de intuir un objeto, me queda la cosa en sí misma (noúmeno), de la que nada podemos saber, aunque sigue siendo legítimo pensarla. En efecto, nosotros no podemos tener ninguna intuición de los objetos tal como son en sí mismos, sino solo tal como se nos aparecen.
Lo que podemos conocer son únicamente los fenómenos, es decir, los objetos tal como se nos aparecen, porque nuestras formas de intuición (espacio y tiempo) y nuestras categorías del entendimiento los hacen posibles.
Pero lo que puedan ser las cosas en sí mismas, independientemente de toda esta relación con nuestra sensibilidad y nuestro entendimiento, jamás podremos saberlo.”
(Kant, 2009, p. 268).
Nota: Aquí surge la distinción más célebre de Kant:
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Fenómeno = lo que aparece, lo dado en la experiencia, estructurado por espacio, tiempo y categorías.
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Noúmeno = la cosa en sí, incognoscible, límite del conocimiento humano.
4. Los juicios analíticos, sintéticos y sintéticos a priori
“En todos los juicios, en los que se piensa la relación entre un sujeto y un predicado, esta relación puede ser de dos maneras. O bien el predicado pertenece al sujeto y se encuentra ya contenido en el concepto de este, como en el juicio: todos los cuerpos son extensos; entonces el juicio es analítico.
O bien el predicado está fuera de lo que se piensa en el concepto del sujeto, aunque en conexión con él, como en el juicio: algunos cuerpos son pesados; y entonces es sintético.
Los juicios analíticos no amplían el conocimiento, sino que solo explicitan lo que ya estaba pensado en el concepto.
Los juicios sintéticos, en cambio, amplían realmente el conocimiento, porque agregan algo nuevo al concepto.
Ahora bien, los juicios sintéticos que se apoyan en la experiencia son a posteriori, pero existen también juicios sintéticos que tienen validez universal y necesidad estricta, y que, por tanto, no pueden derivar de la experiencia. Estos son los juicios sintéticos a priori.
Tales son, por ejemplo, los principios de la matemática y de la física. Que 7 + 5 = 12 es un juicio sintético: el concepto de doce no está contenido en el de la suma de siete y cinco. […] Igualmente, el principio de que todo lo que acontece tiene una causa es un juicio sintético a priori. Estos juicios constituyen el fundamento de las ciencias y muestran cómo es posible el conocimiento a priori que amplía nuestras representaciones.”
(Kant, 2009, pp. 57–58).
Nota: Kant logra fundamentar la posibilidad de la ciencia moderna: hay proposiciones universales y necesarias (no vienen de la experiencia) pero que amplían el conocimiento.
5. Síntesis: el límite del conocimiento humano
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Condiciones de posibilidad: espacio y tiempo (formas de la sensibilidad) + categorías del entendimiento.
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Alcance: todo lo que aparece como fenómeno.
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Límite: lo que trasciende la experiencia = noúmeno (incognoscible).
👉 Esta síntesis permite comprender por qué Kant piensa que la filosofía debe reconocer los límites de la razón: no podemos conocer “el mundo en sí”, pero sí comprender cómo es posible la ciencia, la experiencia y la moral.
6. Proyección hacia Bergson
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Kant: el tiempo es condición universal y homogénea de la experiencia.
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Bergson: el tiempo real no es homogéneo, sino duración vivida, fluida, heterogénea, ligada a la conciencia.
📖 Referencia completa (APA 7):
Kant, I. (2009). Crítica de la razón pura (P. Ribas, Trad.). Gredos. (Obra original publicada en 1781/1787).
Preguntas de desarrollo
Explica con tus palabras por qué, según Kant, el tiempo no está afuera en las cosas, sino dentro de nosotros como condición de la sensibilidad.
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Explica la diferencia entre fenómeno y noúmeno. ¿Por qué Kant dice que lo segundo es incognoscible?
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¿Qué distingue un juicio analítico de un sintético? Da un ejemplo propio.
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Según los fragmentos leídos, ¿qué límites tiene el conocimiento humano en Kant? ¿Qué podemos conocer y qué no?
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