Actividad Objetividad vs Subjetividad

Subjetividad

Examinando el registro de la investigación pasada desde la atalaya de la historiografía contemporánea, el historiador de la ciencia puede sentirse tentado a proclamar que cuando cambian los paradigmas, el mundo mismo cambia con ellos. Guiados por un nuevo paradigma, los científicos adoptan nuevos instrumentos y buscan en lugares nuevos. Lo que es todavía más importante, durante las revoluciones los científicos ven cosas nuevas y diferentes al mirar con instrumentos conocidos y en lugares en los que ya habían buscado antes. Es algo así como si la comunidad profesional fuera transportada repentinamente a otro planeta, donde los objetos familiares se ven bajo una luz diferente y, además, se les unen otros objetos desconocidos. Por supuesto, no sucede nada de eso: no hay trasplantación geográfica; fuera del laboratorio, la vida cotidiana continúa como antes. Sin embargo, los cambios de paradigmas hacen que los científicos vean el mundo de investigación, que les es propio, de manera diferente. En la medida en que su único acceso para ese mundo se lleva a cabo a través de lo que ven y hacen, podemos desear decir que, después de una revolución, los científicos responden a un mundo diferente. […] Al mirar el contorno de un mapa, el estudiante ve líneas sobre un papel, mientras que el cartógrafo ve una fotografía de un terreno. Al examinar una fotografía de cámara de burbujas, el estudiante ve líneas interrumpidas que se confunden, mientras que el físico un registro de sucesos subnucleares que le son familiares. Sólo después de cierto número de esas transformaciones de la visión, el estudiante se convierte en habitante del mundo de los científicos, ve lo que ven los científicos y responde en la misma forma que ellos. Sin embargo, el mundo al que entonces penetra el estudiante no queda fijo de una vez por todas, por una parte, por la naturaleza del medioambiente y de la ciencia, por la otra. Más bien, es conjuntamente determinado por el medioambiente y por la tradición particular de la ciencia normal que el estudiante se ha preparado a seguir. (Kuhn, T. La estructura de las revoluciones científicas. Capítulo X).


Objetividad

“El conocimiento científico es fáctico: parte de los hechos los respeta hasta cierto punto y siempre vuelve a ellos. La ciencia intenta describir los hechos tal como son, independientemente de su valor emocional o comercial: la ciencia no poetiza los hechos ni los vende, si bien sus hazañas son una fuente de poesía y de negocios. En todos los campos, la ciencia comienza estableciendo los hechos; esto requiere curiosidad impersonal, desconfianza por la opinión prevaleciente y sensibilidad a la novedad. Los enunciados fácticos confirmados se llaman usualmente "datos empíricos"; se obtienen con ayuda de teorías (por esquemáticas que sean) y son, a su vez, la materia prima de la elaboración teórica. Una subclase de datos empíricos es de tipo cuantitativo; los datos numéricos y métricos se disponen a menudo en tablas, las más importantes de las cuales son las tablas de constantes (como las de los puntos de fusión de las diferentes sustancias). Pero la recolección de datos y su ulterior disposición en tablas no es la finalidad principal de la investigación: la información de esta clase debe incorporarse a teorías si ha de convertirse en una herramienta para la inteligencia y la aplicación. ¿De qué sirve conocer el peso específico del hierro si carecemos de fórmulas mediante las cuales podemos relacionarlos con otras cantidades? No siempre es posible, ni siquiera deseable, respetar enteramente los hechos cuando se los analiza, y no hay ciencia sin análisis, aun cuando el análisis no sea sino un medio para la reconstrucción final de los todos. El físico atómico perturba el átomo al que desea espiar; el biólogo modifica e incluso puede matar al ser vivo que analiza; el antropólogo empeñado en el estudio de campo de una comunidad provoca en ella ciertas modificaciones. Ninguno de ellos aprehende su objeto tal como es, sino tal como queda modificado por sus propias operaciones; sin embargo, en todos los casos tales cambios son objetivos y se presume que pueden entenderse en términos de leyes: no son conjurados arbitrariamente por el experimentador. Más aún, en todos los casos el investigador intenta describir las características y el monto de la perturbación que produce en el acto del experimento; procura, en suma, estimar la desviación o "error" producido por su intervención activa. Porque los científicos actúan haciendo tácitamente la suposición de que el mundo existiría aun en su ausencia, aunque desde luego, no exactamente de la misma manera. El conocimiento científico es verificable: debe aprobar el examen de la experiencia. A fin de explicar un conjunto de fenómenos, el científico inventa conjeturas fundadas de alguna manera en el saber adquirido. Sus suposiciones pueden ser cautas o audaces, simples o complejas; en todo caso, deben ser puestas a prueba. […] Las técnicas de verificación evolucionan en el curso del tiempo; sin embargo, siempre consisten en poner a prueba consecuencias particulares de hipótesis generales (entre ellas, enunciados de leyes). Siempre se reducen a mostrar que hay, o que no hay, algún fundamento para creer que las suposiciones en cuestión corresponden a los hechos observados o a los valores medidos. La verificabilidad hace a la esencia del conocimiento científico; si así no fuera, no podría decirse que los científicos procuran alcanzar conocimiento objetivo”. (Bunge, M. (1997). La ciencia, su método y filosofía. Inventario de las principales características de la ciencia fáctica).



Instrucciones de la actividad

Tema: Argumentos a favor y en contra de la objetividad de la ciencia
Duración: 45 minutos

  1. Formación de grupos

    • La clase se divide en dos grupos.

    • A cada grupo se le asigna uno de los dos textos:

      • Grupo A: Texto de Mario Bunge (defiende la objetividad científica).

      • Grupo B: Texto de Thomas Kuhn (destaca el rol de los paradigmas y la visión subjetiva).

  2. Lectura individual (10 minutos)

    • Lee en silencio el texto asignado.

    • Mientras lees, subraya o anota las ideas principales que apoyan la postura del autor.

  3. Análisis individual (10 minutos)

    • Contesta en tu cuaderno las siguientes preguntas:
      a) ¿Qué argumentos entrega el texto para defender la objetividad o subjetividad de la ciencia?
      b) ¿Qué otros argumentos propios podrían reforzar la postura del autor?

  4. Trabajo en duplas (10 minutos)

    • Forma una dupla con un compañero que leyó el texto contrario.

    • Comparen los argumentos y discutan las diferencias entre ambos enfoques.

  5. Toma de postura y contraargumentos (10 minutos)

    • Junto con tu dupla, decide si apoyan o rechazan la idea de que la ciencia puede ser completamente objetiva.

    • Elaboren dos preguntas cuestionadoras dirigidas a quienes sostienen la postura contraria.
      (Por ejemplo: “Si los paradigmas cambian, ¿cómo podemos hablar de verdades universales?” o “Si cada científico ve cosas distintas, ¿cómo logramos consenso?”).

  6. Puesta en común (5 minutos)

    • Algunas duplas compartirán sus conclusiones y preguntas con el curso.

    • Reflexionaremos juntos sobre la complejidad del problema.


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